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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008.

Resumen

Conllevan riesgos redes sociales

Sarah Brown toma muchos recaudos cuando se sumerge en las redes contacto sociales de internet.

No tiene una página en MySpace. Sí figura en Facebook, pero hace lo posible para que su sitio sea visto solo por la gente que conoce.

"No quiero tener que preocuparme de los escándalos y problemas que hay online", expresó Brown, quien estudia educación en el St. Joseph College de Connecticut. No quiere difundir su información personal y exponerse a que le roben su identidad o a que potenciales empleadores sepan cosas de ella que no deben saber.

"Es una cuestión de sentido común", señaló.

Da la impresión de que lo tiene todo bajo control. ¿O no?

Resulta que incluso las personas tan cuidadosas como Brown le pueden entregar información personal a extraños sin siquiera darse cuenta. Lo hacen cada vez que bajan e instalan una "aplicación", como se llama a los miles de programas que ofrecen las redes de contacto social de internet, diseñados por terceros y que incluyen juegos, competencias, concursos de conocimientos y regalos virtuales.

Brown, por ejemplo, instaló una aplicación de los aficionados del equipo de hockey sobre hielo Boston Bruins y otra que le permite colocar carteles en su propia página y la de sus amigos. Todo esto es parte de un sistema por el cual la gente puede comunicarse a través de redes cibernéticas de contacto social, creando páginas sobre sí mismos, en las que difunden fotos y detalles de sus vidas y sus intereses.

La gente a veces piensa que esa información, que considera privada, puede verla solo los amigos o grupos específicos.

Pero eso no es así si se usan aplicaciones. En Facebook, por ejemplo, las aplicaciones solo pueden ser bajadas si el usuario hace click en un recuadro que autoriza a los programadores de esa aplicación "saber quien soy y acceso a mi información". En otras palabras, tienen acceso a todo, menos a la información de cómo contactar al usuario.

Sin pensarlo demasiado, casi 70 millones de personas de todo el mundo aceptaron esas condiciones y usan las aplicaciones para coquetear, jugar y relacionarse con otra gente a través de la Red.

News Corp., la empresa matriz de MySpace, que recibe 117 millones de visitantes por mes, incorporó hace poco una plataforma de aplicaciones, que le da a los programadores acceso a la información de todo usuario que baja su programa. A diferencia de lo que ocurre con Facebook, no obstante, el usuario de MySpace no debe incluir su nombre en su página.

¿Qué hacen estos programadores con la información? A veces la usan para poner en contacto a usuarios con intereses parecidos. Otras, para difundir publicidad orientada a sectores específicos, tomando en cuenta cosas como la edad y el género.

Facebook y MySpace aseguran que son muy estrictos con los programadores y que se desvinculan de ellos si no cumplen con sus requisitos. Añaden que hay cierta información, como dirección de internet y teléfonos, que no suministran a nadie.

Pero expertos que investigan temas relacionados con la seguridad del mundo digital opinan que hay demasiada información personal dando vueltas, y pocas garantías de que está bien resguardada. También dicen que las personas que frecuentan las redes de contacto social no saben cuál es el destino de la información que colocan en sus páginas y ni están al tanto de los riesgos que corren.

"Sospecho que hacen muchos clicks despreocupadamente, sin pensar lo que ello representa", declaró Mary Madden, investigadora del Pew Internet & American Life Project, que estudia todo lo relacionado con la privacidad de las personas. "Se difunde mucha información sin que el usuario sepa cuáles son las consecuencias".

Parte del peligro es que las aplicaciones de Facebook son creadas por cualquiera, desde compañías establecidas hasta individuos que saben diseñar programas. Estos programadores pueden estar en cualquier lugar del mundo, según Jayant Agarwalla, uno de los creadores de la popular aplicación Scrabulous, inspirada en el juego Scrabble.

Contactado mediante un correo electrónico, Agarwalla dijo que emplea datos demográficos para colocar avisos, que aparecen cuando alguien está jugando. El programador, quien vive en la India, destacó que la información es obtenida y usada en el momento y no es almacenada. "En mi humilde opinión, el usuario no tiene nada de que preocuparse", expresó.

Hay quienes opinan, sin embargo, que es como darle el número de su tarjeta de crédito a un desconocido que le ofrece mercancías por internet.

Adrienne Felt, quien estudia computación en la Universidad de Virginia y usa Facebook, dice que investigó el fenómeno y llegó a la conclusión de que no se corren tantos riesgos, ya que los programadores son gente honorable, sin intenciones ocultas.

Indicó que la mayoría de los programadores que contactó no necesitan la información personal de los usuarios y no le dan uso alguno. Cuando lo hacen, es puramente para pasar avisos publicitarios.

Al final de cuentas, no obstante, Felt admite que no hay nada que impida a un programador compaginar la información con datos disponibles al público y averiguar la identidad del usuario. La información, por otra parte, puede ser robada y dar lugar incluso al robo de identidad.

"La gente parece estar convencida de que, cuando usa la internet, hay alguien vigilando, que se asegura de que todo está en orden. Y eso no es así", comentó.

En la práctica, de todos modos, el principal inconveniente son probablemente los avisos publicitarios destinados específicamente al usuario.

Jonathan Gaugler, un neoyorquino de 26 años, dice que, poco antes de casarse, comenzó a recibir avisos tipo "¿Se va a casar? Haga su lista de regalos con nosotros". Su novia recibió una invitación a donar óvulos a una clínica de fertilidad.

"Alucinante", expresó Gaugler.

Muchos piensan que los riesgos de las redes de contacto social son "bajos, y los beneficios altos", según Patricia Sánchez Abril, profesora de la Universidad de Miami que estudia las leyes sobre privacidad.

"Es la forma en que se comunica la gente ahora. Si uno no está allí, queda al margen", declaró.

Sánchez Abril destaca que las aplicaciones son uno de los riesgos de estas actividades. Otro, dijo, son los amigos con acceso a la información de uno, que pueden darle una difusión no deseada.

01/05/2008 14:25. Autor: resetyourmind. Enlazate. Tema: News No hay comentarios. Comentar.

El valor de los grupos no institucionalizados

La empresa de deconstrucción de la modernidad a través de los libros (¿una paradoja?) sigue su curso. En el 2006, La larga cola de Chris Anderson anunciaba que abundancia y diversidad iban a sustituir el consumo de masas. El año pasado, David Weinberger nos enseñó en "Everything is Miscelaneous" que, en el universo digital, el desorden puede ser una virtud. "Here comes everybody", el último libro de Clay Shirky, consultor y profesor de la Universidad de Nueva York (NYU), nos muestra ahora que ya no necesitamos a las organizaciones para organizarnos.

No hace falta estar de acuerdo con todas las tesis avanzadas en esos libros para darse cuenta que estamos viviendo un cambio de época cuyos contornos es urgente localizar.

El núcleo del libro de Shirky, recién publicado en Estados Unidos, consiste en mostrar que formar grupos resulta mucho más barato que antes de la internet. No funcionan "como antes" y podrían volverse un desafío para las instituciones existentes, Shirky saca su inspiración de un artículo escrito en el 1937 y en el cual el economista Ronald Coase formulaba una pregunta fundamental: Si los mercados son tan eficientes, ¿por qué necesitamos empresas? Empleados y obreros podrían buscarse los unos a los otros y vender el fruto de su colaboración.

La explicación, dada por el mismo Coase, es que todas las transacciones necesarias para encontrar con quién trabajar así como la negociación de los acuerdos de colaboración cuestan caro (en dinero, tiempo y atención).

"Las empresas", según Coase, "bajan los costos de las transacciones para los esfuerzos de grupo".

Esto les da una ventaja económica con relación a los mercados en determinadas situaciones, explica Shirky en una entrevista con el sitio Ars Technica.

En su libro, sin embargo, precisa que hay un factor limitante poderoso a esta gestión:el costo de la propia gestión. Cada vez que los costos de las transacciones se vuelven demasiado caros para ser manejados dentro de una organización, los mercados tienen mejores resultados que las empresas. Hay un techo por encima del cual las empresas pierden su eficacia económica.

La principal aportación de Shirky consiste en mostrar que la baja en los costos de las transacciones -que se han "derrumbado" debido a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación-, revela la existencia de un piso que nadie había visto.

"Ahora que se puede lograr una coordinación a gran escala y a bajo precio, una tercera categoría ha emergido: un trabajo serio y complejo emprendido sin dirección institucional. Grupos coordinados de manera suelta pueden realizar ahora cosas que estaban antes afuera del alcance de cualquier estructura organizacional", escribe Shirky.

Toma como ejemplos manifestaciones estivales de Nueva York sobre las cuales, tradicionalmente, uno encontraba un par de fotos en la prensa local. Lo demás se perdía. Hoy día se encuentran por millares en Flickr. El sitio ofrece una plataforma (y no una organización) en la cual cualquier coordinación que surja proviene de los usuarios. No organiza a los fotógrafos, no decide que la fiesta vale la pena, ni identifica las fotos. Los mismos fotógrafos lo hacen, cada uno por su cuenta, cada vez que usan un tag, una etiqueta para caracterizar sus fotos. Flickr pone automáticamente un enlace entre las imágenes (y sus autores). En vez de organizar a los fotógrafos, dejan que se organicen.

"Es la única manera en la cual Flickr puede encarar los costos implicados", precisa Shirky.

Enlazados para resolver problemas que no sabíamos resolver antes, tales grupos no organizados operan según lógicas propias y frecuentemente paradójicas.

Tomemos un ejemplo: los fracasos explican su éxito, o sea la tolerancia hacia el fracaso contribuye a su capacidad de innovar.

"La mayoría de los proyectos open source fracasan, y la mayoría de los éxitos restantes son muy modestos", escribe Shirky.

¿Quiere acaso decir que estamos sobrevalorando sus méritos? De ninguna manera, porque debido a los bajos costos de las transacciones, fracasar no les cuesta gran cosa. De ahí su superioridad sobre las organizaciones que no pueden permitirse tal lujo.

"Muchas acciones que podrían valer la pena no serán experimentadas, aun por empresas innovadoras, porque su éxito eventual no es lo suficientemente previsible", explica Shirky.

Al revés, en el mundo open source, probar algo resulta a menudo más barato que tomar la decisión formal sobre si hacer la prueba o no.

La conclusión lógica de tal demostración es que tales grupos no institucionalizados son un reto profundo para el status quo.

"Nuestras herramientas sociales no son una mejoría para la sociedad moderna, son un reto para ella. Nuevas tecnologías aparecen, cosas imposibles previamente empiezan a ocurrir. Si un número suficientemente grande de tales cosas imposibles se dan de golpe, el cambio se vuelve una revolución", menciona.

Nadie dice que estemos ahí todavía, pero tal vez valga la pena prestar atención... y leer este libro importante.

Autor- Francis Pisani
fp@francispisani.net
 
 
 
Conéctate
 
Libro de Shirky http://tinyurl.com/3y5kz8
Video de la presentación del libro por Shirky http://cyber.law.harvard.edu/interactive/events/2008/02/shirky
Entrevista con Ars Technica http://arstechnica.com/articles/culture/book-review-2008-04-1.ars/1

01/05/2008 14:27. Autor: resetyourmind. Enlazate. Tema: Periodiko No hay comentarios. Comentar.

Arréglalas...y compártelas!

¿Batallaste mucho en tomar esa foto en medio de la lluvia? ¿Tal
vez sufriste al tener que pararte a la orilla de una catarata
de cientos de metros para tomarla?

Si ya tienes la imagen por la que morías o valoras demasiado las fotos de tus últimas vacaciones, no las dejes en la memoria de tu cámara.

Tampoco se trata de imprimir todo, mejor corrige las que lo requieran utilizando software gratuito que puedes encontrar en internet y consérvalas por medio de sitios en línea, que además de respaldarlas para ti, te dejarán compartirlas con quienes tú quieras.

Al utilizar un servicio de respaldo de imágenes en línea, verifica que se trate de sitios serios y reconocidos, pues así podrás tener más tranquilidad sobre dónde están tus fotos. Leer las condiciones de uso siempre te dará una idea de hasta dónde se hace responsable el sitio por tus imágenes en caso de que algo suceda.

Aún así, no tendrás la seguridad al cien por ciento de que tus fotos estén siempre disponibles, pues una caída del servidor por virus o desastres naturales podría afectarlos, así que es mejor que las tengas respaldadas en otro medio.


Arréglalas...



Como profesional

Aunque no cuenta con todos los efectos del paquete completo, el Photoshop en su versión Express está en línea y es gratis, e incluye los efectos y funciones de edición más básicas, como exposición, balance de blancos, ojos rojos y niveles de saturación de colores.

Ya con tus fotos editadas, tendrás un espacio de 2 gigabytes para organizarlas en álbumes o bien, transferirlas directo a páginas como Facebook y Photobucket.

Para utilizar el servicio sólo tienes que:

1. Entrar a la página www.photoshop.com/express.

2. Registrar tu nombre, correo y nombre de usuario.

3. Esperar la confirmación de tu registro que llega a tu dirección de correo.

4. Entrar a tu página personalizada, donde aparece la sección Mis fotos, en la que estarán las imágenes que darás de alta, y Mi Galería, con las fotos que quieres que estén a la vista de todos.

5. Puedes subir las fotos de una por una, o seleccionar varias a la vez (si están en la misma carpeta). Todo se hace desde el navegador, sin necesidad de instalar programas.



Hasta películas

Una de las aplicaciones más conocidas para organizar y retocar imágenes es Picasa, que puedes bajar sin costo en www.picasa.com.

Editar, agregar efectos, resaltar colores, crear álbumes, presentaciones, pósters, collages y obtener varias imágenes a partir de una misma fotografía, son sólo algunas de las posibilidades que tienes. También puedes armar una película con todo y subtítulos.

Además, el software se encarga de organizar de manera automática tus imágenes y tienes la opción de calificar con estrellas su importancia para que el sistema localice por ti las mejores.



Modifica y graba

Corregir color, brillo, ojos rojos; agregar filtros, y crear presentaciones combinando imágenes y música, son algunas de las posibilidades que te ofrece el software PhotoShow Express.

Puedes obtener una copia gratuita en www.simplestar.com/es_xla/index.php y si quieres agregar más opciones, como animaciones y dibujos para las fotos de los niños o para días especiales como Navidad o Día de Brujas, puedes adquirir los paquetes desde 10 dólares.



¿Oscuras o claras?

El software Photomatix, que puedes bajar en www.hdrsoft.com, te permite corregir las escenas con mucho contraste.

La aplicación, que es un poco más enfocada a problemas con sombras y luz, tiene un costo de 70 dólares, pero cuenta con una versión de prueba para que primero verifiques si se adapta a tus necesidades.



...Y compártelas


Varios servicios te permiten subir tus fotos a internet para crear álbumes virtuales y ordenar impresiones (y sí, las envían a México). Pero no permiten que descargues tus imágenes en alta resolución, excepto por algunos que te ofrecen la opción si pagas por una suscripción.



Con seguro anti-desastres

Ya que tienes tus fotos arregladas, puedes almacenarlas en línea. Hay sitios especializados que, además de permitirte compartirlas, funcionan como un respaldo; por ejemplo, el de www.kodakgallery.com.

El servicio permite subir tus fotos de manera gratuita, pero con la intención de que ordenes impresiones, que tienen un costo de 0.15 dólares por foto de 4 x 6 (más un costo de envío a México de entre 6 y 9 dólares). Aunque puedes subir una cantidad ilimitada de fotos, sólo puedes bajarlas en baja resolución. Otro problema es que, si pasan 12 meses sin que compres ninguna impresión, tu cuenta se dará de baja (y tus fotos se borrarán).

Si quieres evitar molestias, necesitas pagar por el servicio Gallery Premier, que cuesta 25 dólares al año (o 2.50 por mes). Las ventajas: Podrás bajar tus fotos en alta resolución del sitio cuantas veces quieras, y contarás con una dirección de internet para montar tu álbum virtual; también aseguras que tu cuenta no se dé de baja aunque no compres impresiones. Además, recibirás un plan de protección que te permite recibir hasta 500 dólares en servicios para reponer fotos que hayas perdido por algún desastre natural o falla de tu computadora.



Para videos y fotos

Uno de los servicios más populares para guardar y compartir imágenes es el de www.flickr.com, asociado con Yahoo. Puedes subir tus imágenes a este sitio por múltiples medios: A través de la misma página de internet, por medio de un software que bajas a tu computadora, vía correo electrónico y hasta por medio de celulares o cámaras digitales que cuentan con el servicio directo.

También puedes organizar tus fotos y videos, decidir si las compartes a todo el mundo o sólo a ciertas personas. Cada mes puedes subir hasta 100 MB de fotos sin costo e irlas guardando en álbumes, pero no tendrás acceso a tus imágenes de alta resolución, sino a fotos con una dimensión máxima de mil 024 por 768 pixeles.

Para poder descargar tus fotos en su resolución original, necesitas una cuenta Pro, que cuesta 25 dólares al año y que también te da el derecho de subir una cantidad ilimitada de imágenes.



Agrégales tu voz

Tus conocidos no se perderán de ver tus imágenes pues el servicio de www.myphotoalbum.com te permite tener tu página con tu dirección personalizada: tunombre.myphotoalbum.com.

El servicio, sin costo, promete no tener límites en cuanto al número de imágenes que vas a guardar, así como en el número de álbumes y sub-álbumes que tengas. Además, puedes subir tus fotos en la misma página una por una, o bien, instalando una aplicación en tu PC, desde tu celular o vía correo electrónico.

También puedes agregar mensajes de voz a las fotos. Por desgracia, no permite descargar tus fotos en alta resolución, a menos que adquieras una suscripción que cuesta 20 dólares por año.

El sitio ofrece el servicio de impresión por 0.19 dólares la foto tamaño 4 x 6, más un costo de envío a México que varía desde 3.50 dólares (por 10 fotos o menos) hasta 13.50 (por más de 100 fotos).



Sin límite de espacio

Por medio de su software gratuito Shutterfly Studio, la página www.shutterfly.com permite que, además de almacenar tus imágenes sin costo en un espacio sin límite que te ofrece, puedas editarlas y modificarlas a tu gusto, así como agregarles bordes, eligiendo entre más de 400 diferentes, o añadirles textos. También puedes compartir las fotos que tienes con tus amigos.

Sin embargo, este sitio tampoco te permite descargar tus fotos en alta resolución. Puedes bajar una versión en baja resolución, o bien ordenar las imágenes de alta calidad en un DVD, que incluye hasta mil fotos y cuesta 20 dólares (más 5 dólares por envío a México). También puedes ordenar impresiones, que cuestan 0.19 centavos cada uno, más el envío a México que varía entre 5 y 32 dólares según la cantidad de fotos pedida.



Tu página personal

En el sitio de www.pixyshare.com puedes guardar sin costo una gran cantidad de imágenes y accesarlas en cualquier momento.

Originalmente empiezas con 25 fotos, pero puedes "actualizar" el servicio en la misma página para guardar subir hasta mil ó 2 mil imágenes.

Las fotos que subas pueden ser de hasta 10 megas pero el sistema las modifica en automático a una resolución de mil 600 por mil 200 pixeles. Puedes volver a descargarlas cuando quieras, pero sólo a esta resolución. El sitio no ofrece el servicio de impresión.

La dirección de la página con tus fotos también lleva tu nombre de usuario: www.pixyshare.com/nombredeusuario.

01/05/2008 14:34. Autor: resetyourmind. Enlazate. Tema: Xplor@ No hay comentarios. Comentar.