"Si la gente me pidiera sólo dos consejos para vivir más y mejor les diría: respira bien y come jengibre". Esto lo afirma el Dr. Andrew Weil, al término de su libro. Desde que la leí hace un buen tiempo, en 8 Weeks to Optimum Health, se me quedó grabada.
¿Jengibre? Sí, es una maravilla de especia que en China y en India utilizan desde hace siglos como tónico para la salud y como base de diversas medicinas. ¡Tiene más de 400 propiedades! Es increíble. Al investigarlas, me doy cuenta que suenan a "jarabe de merolico".
Como no forma parte de nuestra dieta, nos hemos perdido de sus beneficios. Pero nunca es tarde, así que puedes comerlo fresco, seco, cristalizado, en té -que es una delicia-, o en cápsulas. Se sabe que Confucio siempre acompañaba sus alimentos con jengibre.
Entre otras propiedades, cabe destacar:
· ¿Sientes que te va a dar gripe? Nada mejor que comer jengibre o tomarlo en un té, por su alto contenido de vitamina C.
· El jengibre es un potente antioxidante y, según la medicina china, fortalece la resistencia natural del cuerpo a enfermarse, así como aumenta la termogénesis (el calor en el cuerpo).
· Estimula la digestión, aplaca estómagos indigestos, inhibe la diarrea, fortalece las paredes del tracto intestinal y protege de las úlceras estomacales. Además, abarca un amplio espectro para atacar los parásitos intestinales (Salmonella y Vibrio).
· Muchos de los compuestos del jengibre son, como la aspirina o el ibuprofeno, potentes inhibidores de substancias inflamatorias, sólo que sin efectos secundarios.
· En Japón existe un remedio muy popular, que es la compresa de jengibre para quitar dolores, extraer toxinas, infecciones, e incluso formaciones malignas en la superficie de la piel. Consiste en moler jengibre fresco, mezclarlo con agua caliente, esparcirlo en una tela y aplicarlo sobre el área que duele. Se cubre con toallas calientes y se cambia con frecuencia.
· Para combatir dolores reumáticos, el Dr. Jacob Teitelbaum, internista especialista en fatiga crónica y fibromialgia, autor del libro From Fatigued to Fantastic, recomienda un gramo al día de jengibre seco (dos cápsulas). Si el dolor es agudo, al principio se puede repetir la dosis de tres a cuatro veces al día y se reduce la dosis en cuatro semanas.
· El jengibre fresco y el seco tienen diferentes propiedades y usos. El fresco es alto en el gingerol, y el seco alto en shogaol. Este último es más efectivo respecto a sus poderes anti-inflamatorios y analgésicos. Lo ideal es ingerirlo de las dos formas.
· Alivia migrañas. Tonifica el sistema circulatorio y bloquea algunos carcinógenos que causan mutaciones en el DNA.
· Puede disminuir el riesgo de padecer enfermedades del corazón, al inhibir la formación de plaquetas y bajar el colesterol. Aumenta la presión sanguínea que ayuda a las personas que tienden a tenerla baja. Sólo el jengibre seco ayuda en estos casos.
Los efectos secundarios son mínimos. En muy altas dosis y en un estómago vacío, puede causar problemas.
¿Cómo preparar el té?
Para hacer el té, pon a hervir unos 10 gramos de jengibre (que golpeaste un poco previamente para que suelte más fácilmente sus propiedades). Por otro lado, muele en la licuadora un pequeño trozo del mismo sin cáscara (pelarlo justo antes de licuarlo, para que sus aceites activos no se evaporen) y mézclalo con lo hervido. Puedes endulzarlo con un poco de miel de abeja, si deseas.
Incorpora esta gran especia milenaria a tu vida. Como todo, es cosa de acostumbrarse. Verás que te hará verte y sentirte MEJOR.
Autora-Gaby Vargas
genioyfigura@gabyvargas.com