ReSeT yOuR mInD
Software-News-Anime & More

El verdadero bienestar

¡Qué delicia de fin de semana! Pienso en el domingo, mientras Pablo toma la carretera de regreso a la ciudad. Me doy cuenta de que me invade una sensación inexplicable de bienestar.

En familia y con amigos, tuvimos la oportunidad y ¡el lujo! de salir del concreto, estar en el campo y respirar aire limpio. Platicamos, jugamos, nos reímos, salimos a caminar y gozamos viendo a los niños gozar.

Los problemas que el viernes me acompañaron cobran un segundo plano; el convivio con los amigos parece esconderlos e incluso atenuarlos. Me siento bien.

En el camino pienso si de joven me hubieran preguntado: "¿Qué necesitas en la vida para sentirte realmente bien?" Es probable que de inmediato vendrían a mi mente los asuntos prácticos y fundamentales, como tener salud, un techo seguro y un trabajo que disfrute y me dé para vivir con cierta comodidad.

Sin embargo, me doy cuenta de que hay un tema que es más relevante de lo que podríamos pensar: relacionarte bien con los demás. Y no es sólo la "gran" relación la que cuenta; la persona que está frente a ti también.

También me doy cuenta de la opresión que siento en el pecho o del pellizco en el estómago cuando estoy molesta o sé que me he portado mal con alguien de alguna manera. Y por más que trato de acallar ese malestar, de ignorarlo, éste parece siempre encontrar salida, ¡hasta en mis sueños!, y a querer o no, me provoca malestar, desasosiego. O, ¿te ha pasado que después de estar con algunas personas quedas deprimido y exhausto? Investigo que hay acerca de este tema.

"Aunque por años los científicos desacreditaron el efecto que las relaciones sociales tienen en nuestra salud, diversos estudios han confirmado la importancia de las conexiones sociales sanas para prolongar la vida, reducir el estrés y fortalecer el sistema inmunológico", afirma el Dr. Michael Roizen. "Ser sociable no es frivolidad, es vital para tu salud y tu juventud. Puede hacer verte de 2 a 30 años más joven".

Lo cierto es que todo en nuestras vidas está conectado a nuestras relaciones: compañeros, hijos, amigos, el jefe, la cajera del súper, maestros y demás. La oportunidad de reforzarnos unos a otros o hacernos la vida miserable también está ahí; tanto en una relación a largo plazo, como en pequeños encuentros.

El cómo y con quién nos relacionamos afecta directamente nuestra actitud y bienestar.

En el día a día, la vida se encarga de darnos lecciones en el trato con los demás. Cada conflicto con el que nos topamos nos reta a elevar nuestro potencial de ser mejores personas. Y al mismo tiempo, nos muestra dónde estamos en cuanto a madurez y desarrollo.

Si con frecuencia te encuentras quejándote y criticando a otros -que tu abogado no te representa bien, que tu pareja es aburrida, que el técnico es un inepto y demás-, también sería bueno revisar qué tipo de energía emanas tú, que se espejea de regreso. Porque como el agua busca su nivel, nuestra energía se siente a gusto con otra similar. Gravitamos hacia lo familiar.

Lo importante es tener en cuenta que conforme te relacionas mejor, tu sentido de bienestar también cambia. La persona ideal para comenzar es uno mismo. Al aceptarnos, otros nos aceptan. Al querernos, otros nos quieren. Todo en la vida se interconecta intrínsecamente, y cada palabra y acto que hagamos altera el momento que sigue.

Así que, para sentirnos bien, no basta un techo, comer frutas y verduras todo el día o trabajar en lo que nos gusta. Tener muchos amigos, una vida en pareja estable y divertida, involucrarnos en actividades altruistas y ser amable con el mundo, en resumen, relacionarnos bien, es lo que hará no sólo mantenernos jóvenes, sino sentir el bienestar de la vida.

Autro-Gaby Vargas
genioyfigura@gabyvargas.com

02/12/2008 16:08. Autor: gabo. Enlazate. Tema: Periodiko.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.