Científicos de la Organización Europea para la Inverstigación Nuclear (CERN, por sus iniciales en inglés) iniciaron hoy las operaciones del enorme acelerador de partículas con el cual buscan recrear las condiciones inmediatamente posteriores al "Big Bang".
Los experimentos en el Gran Colisionador de Hadrones (GCH), un acelerador de partículas que costó 9 mil millones de dólares y se construyó debajo de la frontera franco-suiza, podría revelar misterios sobre la física y responder interrogantes acerca del Universo y su origen.
"Hay dos emociones.El placer de completar una gran tarea y la esperanza de grandes descubrimientos adelante nuestro", dijo el director general de la CERN, Robert Aymar.
El GCH es la mayor y más compleja máquina jamás construida y la plataforma para lo que los expertos dicen es el experimento más grande en la historia del hombre.
El debut de la máquina se produjo con una señal luminosa en una pantalla de la sala de control de la CERN, con un haz de partículas del grosor de un cabello humano apareciendo en el túnel circular de 27 kilómetros de largo rigurosamente sellado.
"Tenemos un haz en el GCH", dijo el líder del proyecto Lyn Evans a sus colegas, que estallaron en aplausos al oír la noticia.
Los varios cientos de físicos y técnicos se apiñaron en la sala de control más tarde para celebrar ruidosamente otra vez cuando un haz de partículas completó la trayectoria del acelerador en una dirección, un paso clave que una portavoz de la CERN describió como "fantástico".
Los científicos enviarán luego un haz alrededor del Gran Colisionador de Hadrones en la otra dirección para comprobar si el camino está despejado.
Una vez que esto se establezca, será posible enviar haces en ambas direcciones simultáneamente para crear colisiones de gran energía a velocidades cercanas a la de la luz.
Los científicos del mundo están ansiosos por conocer los datos que provengan de esos choques minúsculos. Una posibilidad es que causen la creación de materia, confirmando la teoría de que existe un "bosón de Higgs" que le da a la materia su masa.
El "bosón de Higgs" es una partícula teórica, conocida también como "partícula de Dios", y fue bautizada así a raíz del físico escocés Peter Higgs, el primero en postular su existencia en 1964.
"El objetivo del GCH es adquirir la comprensión sobre el comportamiento de la materia más fundamental", declaró Daniel Denegri, un físico que trabaja en el proyecto.
"Esperamos hacer descubrimientos que podrían ser muy espectaculares", agregó.
Las colisiones de protones que se provocarán en el interior del GCH producirán brevemente una temperatura 100 mil veces superior a la del Sol y deberían permitir detectar partículas elementales que no se han podido observar hasta hoy, entre ellas el "bosón de Higgs".
Las altísimas energías aplicadas permitirán recrear durante una fracción de segundo el estado del Universo durante la primera cienmilésima de segundo tras el "Big Bang", es decir, el nacimiento del Universo hace 13 mil 700 millones de años.
Las colisiones podrían crear asimismo pequeños agujeros negros que los científicos del GCH aseguran que no comportarán ningún peligro debido a su efímera presencia. Rumores que circulaban por internet desataron la preocupación por la posibilidad de que éstos absorbiesen toda la materia a su alrededor, provocando el fin del mundo.