¿Nunca te has topado con una de esas páginas que te dice "Antes de continuar, descifra este texto"? Si te has preguntado para que sirve ese revoltijo de letras...¡Es para dejar fuera a los robots!
A veces, en la Red, necesitas asegurarte de que estás tratando con un ser humano y no con una computadora.
Por ejemplo los spammers usan computadoras para enviar miles de correos no deseados desde miles de cuentas diferentes, y frecuentemente usan cuentas gratuitas como las de Hotmail o Yahoo!. Si Yahoo! encuentra la forma de que una computadora del spammer no pueda enviar estos correos sin la ayuda de un ser humano, entonces el spammer tendrá que buscar otra estrategia.
De ahí la aparición de los captchas, esas letras torcidas que casi cualquier humano puede descifrar, pero que para el ojo de las computadoras no son mas que garabatos.
Los captchas tienen una larga historia. El término, que significa "Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart" o "Prueba de Turing completamente automatizada para distinguir entre computadoras y humanos", fue acuñado en el 2000 por la universidad de Carnegie Mellon. Sin embargo, como lo indica su nombre, el tema era ya del interés de Alan Turing, uno de los padres de la computación moderna. En ese aspecto, los captchas tienen unos 60 años de antigüedad.
Sin embargo, en los tiempo de Turing no había aún computadoras capaces de hacerse pasar por humanos. Fue hasta 1997, poco después de la popularización de la red, que la capacidad de distinguir entre humanos y computadoras se volvió crucial.
El primer captcha como tal, aunque no llevaba ese nombre, fue desarrollado por el directorio AltaVista. El sitio funcionaba por medio de recomendaciones, y querían asegurarse de que todas vinieran de parte de humanos.
Poco después , estas herramientas se hicieron necesarias para evitar la invasión por computadoras malintencionadas a los fotos de discusión, las cuentas de correo gratuito, blogs, y wikis.
El captcha más común es el de reconocimiento de texto...Esto es, el de letritas torcidas. Los humanos tienen una habilidad sorprendente para reconocer patrones aunque estén altamente alterados, mientras que para las máquinas incluso leer un letrero normal puede ser un problema, y ya no digamos uno escrito a mano.
Sin embargo, hay muchas otras estrategias posibles, y es posible que te hayas topado con algunas. Por ejemplo, un captcha podría preguntarte de que color es el cielo: Muy pocas máquinas podrían entender la pregunta. O un captcha de reconocimiento de imágenes podría mostrarte una serie de pequeños animales peludos, y preguntarte cuales de ellos son perros chihuahueños.
Para ti, humano, cualquiera de estas tareas representa una pequeña molestia, pero para la computadora es un obstáculo infranqueable. Así que ya sabes: La próxima vez que un sitio web te haga una pregunta irrelevante de ese tipo, puedes tener la certeza de que no se admiten robots.
La prueba de Turing
Alan Turing (1912-1954) es considerado el padre de la ciencia computacional moderna.
El matemático inglés seguramente cambió la historia gracias a las técnicas criptográficas con las que ayudó a descifrar el código Enigma, que era utilizado por los nazis para transmitir su información más secreta.
Sin embargo, ya que su participación en ese proyecto fue durante años secreto de estado, Turing es más conocido por la prueba que lleva su nombre.
En la prueba original, propuesta por Turing, un juez humano sostiene una conversación normal con una máquina y con una persona. La conversación tiene lugar por medio de una pantalla y un teclado. Si el juez no puede distinguir la diferencia entre la máquina y la persona, entonces la máquina ha pasado la prueba de Turing, y hay que declarar que su inteligencia artificial es comparable con la inteligencia natural de un humano.
Los captchas son entonces una versión limitada de la prueba de Turing. Esta versión limitada tiene como defecto que de vez en cuando deja pasar a una computadora, mientras que no existe aún ninguna máquina capaz de pasar la prueba de Turing completa.
Sin embargo, el captcha tiene la ventaja de que puede resolverse en segundos, y de que no necesita que haya un juez humano para aplicar la prueba. Estas dos características la hacen una mejor herramienta para mantener a la Red razonablemente libre de robots.