ReSeT yOuR mInD
Software-News-Anime & More

Construye tu propia marca Parte I

Bastaron unos minutos para que la marca personal del ex gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, otrora exitosa, se viniera abajo en unos minutos. ¿Cuánto le va a costar? ¿Se podrá recuperar? ¿Cómo se sentirá su familia? No lo sé.

Lo que nos deja como lección es que somos los únicos responsables de lo mejor que un día podremos heredar a nuestros hijos. No una cuenta de banco, ni siquiera una formación académica. No. Un nombre.

¿Qué es exactamente una marca personal? Peter Montoya, en su libro "The Personal Branding Phenomenon", lo define así: "Es una identidad personal que estimula una respuesta emocional significativa en otra persona, provocado por sus cualidades o virtudes".

Ahora pensemos, ¿qué palabra o frase queremos que las personas piensen cuando escuchan nuestro nombre?

Por ejemplo: ¿qué piensas cuando escuchas el nombre de Vicente Fox? ¿Salma Hayek? ¿Lorena Ochoa? ¿Te fijas querido lector, lectora, cómo cada uno de estos nombres nos provocan una respuesta emocional particular?

Nuestra marca personal refleja quiénes somos, qué hemos hecho y cómo nos perciben los demás. Y jamás pretender ser alguien que no somos; tarde o temprano, la realidad aflora.

Es importante lograr que una sola palabra sea la que nos defina. Las mejores marcas son simples, directas y claras. Por ejemplo, John Kennedy era carismático. Marilyn Monroe era sexy. Margaret Thatcher, la dama de hierro. Nelson Mandela, la imagen del valor. La madre Teresa, de entrega.

La marca personal se construye a diario, e inicia en el "Mucho gusto" que pronunciamos al conocer a alguien mientras nos damos la mano. En ese momento, sucede lo siguiente en la mente de nuestro interlocutor: · En un cuarto de segundo, la persona ya se hizo una idea acerca de nosotros.

· En los primeros cinco segundos, la primera impresión que le causemos va y viene en la mente del otro unas 11 veces: "Me gusta, no me gusta..." · La primera impresión que causemos es más importante que las siguientes cinco juntas.

· Cada pequeño acto, palabra, omisión, construye o destruye nuestra marca personal.

El otro día escuché que una joven casada y con tres hijos, tenía amoríos con un compañero de trabajo. Me quedé pensando en que esta mujer puede ser muy buena mamá, profesionista, o lo que sea, pero lo que arriesga es mucho. Más bien, ¡todo!

El día que la cachen, porque tarde o temprano el detalle menos esperado revela la verdad, ¿cómo la van a ver sus hijos? Olvidemos a la pareja, los amigos, la sociedad... ¡sus hijos!

¿El mensaje? Somos un producto, y nuestro destino puede decidirse antes de balbucear una sola palabra, o, por un determinado acto, venirse abajo de inmediato. Habría que recordar que sin importar la carrera, trabajo o profesión, la credibilidad que una persona haya creado de sí misma, es lo más importante.

Pensemos: ¿Qué pasaría si un día se quemaran todas las plantas de una empresa como Coca Cola, por ejemplo? Si bien tendría que invertir en reponerlas, no le pasaría absolutamente nada. Lo que más vale de esta empresa es el nombre y el posicionamiento mundial que tiene, y que ha construido a través de un sinnúmero de cosas.

Mi papá murió cuando yo tenía 17 años, sin embargo, llamarme igual que él me ha abierto muchas puertas en mi vida, me cuenta mi querido amigo Toño. Eso me ha permitido conseguir créditos, clientes, y proyectos maravillosos.

Cuando nació mi hijo, dudé en ponerle mi nombre. Al recordar lo que a mí me ha ayudado llevar el de mi padre, sentí un gran compromiso y, al mismo tiempo, orgullo de que se llamara igual. Pienso que un buen nombre hecho con trabajo y honestidad es lo mejor que mi padre nos pudo dejar. La marca personal.

Autora-Gaby Vargas
genioyfigura@gabyvargas.com


16/03/2008 19:13. Autor: resetyourmind. Enlazate. Tema: Periodiko.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.