
Este "Caballo" ya galopa en Monterrey...
La primera escultura pública en México del artista colombiano Fernando Botero fue develada en la Macroplaza.
El pintor y escultor colombiano corrió el velo del nuevo ícono, elemento de la fauna escultórica regia, integrada por una "Paloma", de Juan Soriano, y próximamente, una "Lagartera", de Francisco Toledo.
"Me siento muy complacido de ver mi escultura 'Caballo' en casa", señaló Botero, quien a sus 75 años es uno de los artistas latinoamericanos más célebres en el mundo.
Durante un breve discurso, Botero defendió el carácter público de su arte y su espíritu civilizador.
"Es bueno que esta pieza quede aquí para siempre adornando esta ciudad de Monterrey. Es una de las tareas más importantes convivir con el público estableciendo un diálogo estético con el pueblo", señaló.
Acompañaron al artista su esposa Sophia Vari; Alejandro Palacios, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Nuevo León, organismo que donó la pieza; y el Gobernador Natividad González Parás.
"(Esta escultura) Es la posibilidad de tener para el pueblo obras de arte.
De ser dueños de un patrimonio colectivo que enaltezca su desarrollo humano", dijo González Parás.
Elaborado en los talleres de Botero en Pietrasanta, Italia, "Caballo" mide 3 metros de largo por 1.35 de ancho.
Tiene una altura de 3.4 metros y pesa 1.5 toneladas.
La figura del corcel es uno de los temas recurrentes en la fantasía boteriana, que se inició en la escultura hacia 1960.
En Medellín, ciudad natal del artista, hay una escultura similar.
Como parte de su traslado a Monterrey, la pieza cruzó a bordo de un barco el Océano Atlántico, y por carretera desde el Puerto de Veracruz.
La escultura tuvo un costo de 1 millón de dólares, aunque su valor real en el mercado está estimado en el doble. Se exhibió por primera vez del 25 de septiembre al 25 de noviembre en Berlín, donde su autor recibió ofertas por la pieza, que ya estaba comprometida a Nuevo León.
La donación empresarial surgió luego de que con las obras de la Línea 2 del Metro se derrumbó el Monumento al Constructor en San Nicolás, erigido en 1978.
También es un gesto de retribución ante una inversión en obra pública estatal que en los últimos cuatro años superó los 25 mil millones de pesos.
"Simpatizamos con esta obra por lo que el caballo ha representado en la historia del hombre. El caballo representa trabajo, disciplina y nobleza, cualidades afines del espíritu inquebrantable de los ciudadanos de Nuevo León", indicó Palacios.
Aunque en un principio se contempló instalarla como parte de la Ruta Escultórica del Acero y del Cemento, en el Río Santa Catarina, la pieza finalmente se instaló en la Gran Plaza, frente a la Explanada de los Héroes y el Palacio de Gobierno.
Este sitio será provisional, ya que será colocada de manera permanente en una plaza en construcción aledaña al Museo del Noreste. Aunque aún no se ha definido con exactitud la fecha de traslado.
Con el Cerro de la Silla al fondo y al ritmo de la música vallenata, un ejercicio simbólico de unión entre México y Colombia, la pieza de inmediato atrajo la atención de los asistentes.
"¡Mira, está gordito!", dijo uno. "Quiero subirme, mamá, tómame una foto", pidió un niño.
Al final del evento, unas mojigangas, creadas por el grupo Vaganza Teatro e inspiradas en obras de Botero, recorrieron la plaza pública y sirvieron a los asistentes para tomarse la foto del recuerdo.
El público que asistió a la ceremonia de develación también se entusiasmó con la visita del artista, que ayer concluyó su gira de tres días por la Ciudad, en donde además abrió su expo "Botero. Abu Ghraib" en el Centro de las Artes I(Parque Fundidora).