
Éstos son algunos usos que se da –o se planea dar– a los microbios
Monterrey, México- Burros, caballos, bueyes, perros... muchos seres vivos han sido usados como ayudantes por el ser humano. Y a ellos se suma una buena cantidad de microbios que se utilizan –o se espera usar en el futuro– para diversas tareas, desde limpieza de desechos tóxicos hasta generación de electricidad.
Dada la inmensa cantidad de microorganismos que existen, no es de extrañar que algunos de ellos tengan características útiles, por ejemplo, los que comen basura y "desechan" electricidad.
Pero además es posible manipular su material genético para hacer que generen sustancias que normalmente no crearían. Las posibilidades son infinitas.
Éstos son algunos usos que se da –o se planea dar– a los microbios.
Generación de electricidad
Parece un sueño hecho realidad: Una máquina en la que introduces basura para generar electricidad.
Y, sin embargo, es factible, suponiendo que la máquina esté llena de bacterias de los géneros Geobacter o Rhodoferax.
Un equipo de científicos encabezado por Derek R. Lovley, investigador de la Universidad de Massachusetts en Amherst, ha descubierto que en determinadas circunstancias, estas bacterias se alimentan con desechos orgánicos y producen como resultado una pequeña carga eléctrica.
Ahora, están tratando de desarrollar una batería portátil –denominada "célula de combustible microbiana"– que pueda ser "alimentada" con restos de comida, o incluso con tierra.
En el artículo "Jugo de Bichos: Cosechando Electricidad con Microorganismos", publicado en la revista científica Nature Reviews: Microbiology", Lovley describe estas baterías.
"Las células de combustible microbianas pueden ser operadas a temperatura ambiente, y podrían ser diseñadas para funcionar a cualquier temperatura", expresa.
"Los microorganismos que habitan las células de combustible microbianas pueden oxidar un amplio rango de combustibles 'sucios' que a menudo son percibidos como de bajo valor, como desechos orgánicos y el material orgánico en suelos y sedimentos... Por tanto, las células de combustible microbianas pueden ser particularmente atractivas como fuentes de poder en localidades remotas y países en desarrollo.
Agua purificada
Las plantas purificadoras de agua –que reciben agua de desecho y las limpian para su reúso– son una solución a la escasez del vital líquido.
Y un microbio recientemente descubierto, bautizado como Thermus brockianus, podría hacerlas más baratas y fáciles de construir.
De acuerdo con personal del Laboratorio Nacional de Ingeniería Ambiental de Idaho, el microbio, que fue descubierto en las aguas del parque nacional Yellowstone, genera una proteína que destruye el peróxido de hidrógeno, uno de los contaminantes más comunes en el agua de desecho, se usa, entre otras cosas, en el blanqueador para ropas y para esterilizar los paquetes de comida. De acuerdo con un comunicado del Laboratorio, la proteína es 80 mil veces más efectiva que los procesos usados actualmente.
No es el único caso de microbios limpiadores. El gobierno estadounidense también utiliza una bacteria llamada Dehalococcoides ethenogenes para limpiar suelos contaminados con solventes industriales. Se trata de un problema serio: Durante los años 60 y 70, antes de que existiera conciencia sobre el problema ecológico, muchas empresas enterraban sus materiales de desecho sin cuidado; muchos tiraderos aún contienen desechos tóxicos o cancerígenos.
Las bacterias son producidas por Dupont y GE, y vienen en contenedores de acero con varios billones de bacterias, listas para ser inyectadas en la tierra. Las Dehalococcoides se alimentan con una variedad de compuestos clorinados, que convierten en sustancias inofensivas.
Nuevos combustibles
Para generar combustibles que no sólo son más baratos, sino menos contaminantes, la Marina de Estados Unidos ha "reclutado" varios billones de bacterias.
Con el apoyo de la Oficina de Investigación Naval, un equipo de la Universidad de Michigan, encabezado por el microbiólogo John Frost, ha creado nuevas cepas de bacterias que convierten azúcares en un material sintético llamado butanetriol, que es el componente clave en el combustible para misiles como el Hellfire.
De acuerdo con un artículo publicado en la revista de la American Chemical Society, los investigadores manipularon el DNA de bacterias de las especies Escherichia coli y Pseudomonas fragi para convertirlas en "minifábricas" que crean butanetriol.
Si el proceso logra industrializarse, el costo de la sustancia, que hoy es de 30 a 40 dólares por libra, podría reducirse hasta 10 ó 15 dólares por libra.
Nanocables
Los modernos microprocesadores están compuestos por partes microscópicas, que incluyen pequeños "cables" –también conocidos como nanocables– para conectarlos.
Por supuesto, fabricar cables microscópicos es difícil... para los humanos.
Pero investigadores del Laboratorio Nacional Pacífico Noroeste, del Departamento de Energía de Estados Unidos, han descubierto que pueden "convencer" a algunos microbios de que hagan el trabajo.
De acuerdo con investigaciones de Yuri Gorby, microbios de los géneros Shewanella y Synechocystis pueden fabricar cables de tan sólo 10 nanómetros de ancho que conducen electricidad.
Éstos podrían llevar a la electrónica a sus límites microscópicos, resultando en electrónicos más poderosos.